Paisajes

4_6398_1Alba de Tormes puede presumir de una rica diversidad paisajística de enorme atractivo para el visitante debido a los factores medioambientales que en ella confluyen. La geología, el relieve, la vegetación y la red fluvial así como los usos tradicionales e incluso el clima son los principales elementos que condicionan las diferentes unidades homogéneas del paisaje. Al ya suficientemente conocido paisaje urbano, y que no debemos desdeñar, se le unen principalmente 5 unidades homogéneas: El bosque mediterráneo, la llanura cerealista, las estepas y pastizales, los cerros testigo y los ecosistemas ribereños.

El resultado es un paisaje de relieve ondulado donde se alternan bosques de encinas, pinos, campos de cereal y ecosistemas ribereños. Tomando como referencia la vista desde lo alto del Castillo (visita obligada en nuestra villa) pueden identificarse todas estas unidades mencionadas.

BOSQUE MEDITERRÁNEO
Al suroeste de la localidad se extienden amplios rodales representativos de la serie de los encinares salmantinos. Abundan las formaciones adehesadas en las laderas y valles o en menor medida las manchas de bosque mediterráneo de encinas en las zonas más escarpadas. Su aprovechamiento ganadero y tratamientos culturales a lo largo de muchos años han marcado la estructura de este bosque, que a excepción en localizaciones muy puntuales, siempre presenta una densidad propia de una dehesa típica de encinas. Podríamos decir que estas dehesas constituyen el extremo oriental del Campo Charro Salamantino.

LLANURA CEREALISTA
Hacia el Este de Alba de Tormes se sitúan las campiñas de cultivos de secano en una orografía ondulada de cerros y penillanuras. La distribución de las parcelas, el ritmo de crecimiento vegetal según la época del año, la rotación tradicional de cultivos con alternancias de barbechos y la vegetación ribereña de los pequeños cursos de agua que recorren el territorio constituye un mosaico de gran variedad cromática. Es difícil que dadas estas circunstancias el visitante que se acerque más de una vez hasta Alba de Tormes admire exactamente el mismo paisaje.

ESTEPAS Y PASTIZALES
Hemos definido de este modo a todos los terrenos que se entienden a lo largo de la margen izquierda del Tormes desde los límites con el bosque mediterráneo al suroeste hasta los cerros testigo y pinares del norte. Se trata de áreas donde hay una ausencia casi total de vegetación arbórea a excepción de los fondos de valle donde existen pequeños bosque de ribera y de aislados pies de encinas jóvenes. Abundan los pastizales de hierbas autóctonas. Allá donde las pendientes no son muy fuertes surgen cultivos de cereal. La roca de pizarra es visible en superficie y ello le da junto a la vegetación propia de estos ecosistemas una tonalidad gris-amarillo-verdosa muy característica de entornos esteparios. La Ermita de Otero, las todavía presentes paredes de piedra que limitan los prados y el núcleo poblacional de Palomares (ejemplos de de arquitectura tradicional compatible con el entorno) aportan la nota etnográfica al conjunto paisajístico.

CERROS TESTIGO
Hacia el norte de Alba de Tormes el horizonte queda perfilado con las formaciones geológicas conocidas como cerros testigo (Mesa de Carpio, Carpio chico y Arapil de Amatos). La morfología del relieve en esta zona es de un enorme interés paisajístico por su singularidad. Estas unidades morfológicas se convierten en un atractivo para el visitante ya que existen en lugares muy puntuales de la geografía donde el capricho de la erosión y la litología los hacen posibles. De entre todos ellos se destaca el de la Mesa de Carpio por su amplitud y situación privilegiada para la observación de aves migratorias como las grullas. Al oeste de estos cerros testigo, siguiendo las cotas de máxima altitud, se sitúan plantaciones de pinos negrales que se extienden a lo largo de varios kilómetros (cruzando la carretera hacia Salamanca) y que completan el mosaico de la unidad paisajística.

ECOSISTEMAS RIBEREÑOS
Siguiendo una franja de orientación sur-norte en torno al río Tormes nos encontramos con la unidad paisajística constituida por el río en sí mimo, el bosque de ribera y la vega. Dicha franja ocupa una anchura de varios kilómetros en algunos tramos aguas arriba de la localidad. Gran parte de este ecosistema ribereño se encuentra catalogado dentro de la Red Natura 2000 como Lugar de Interés Comunitario (LIC) lo cual viene a poner de manifiesto el enorme valor paisajístico de este enclave. El cauce del río en las proximidades del municipio alcanza una anchura considerable de varias decenas de metros y está, en prácticamente su totalidad, ocupado por un abundante caudal en todas las épocas del año (sólo posible por la regulación del embalse de Santa Teresa). Por lo tanto la existencia de una lámina de agua permanente es uno de los elementos a destacar en esta unidad paisajística. El bosque ripario que ocupa las orillas y las islas existentes dan al conjunto una estructura homogénea de continuidad espacial entre la lámina de agua y la vega adyacente. En ocasiones donde el curso del río se divide en numerosos ramales el bosque de ribera se convierte puntualmente en un bosque de galería impidiendo llegar la luz directa al agua y generando zonas de umbría. La llanura de inundación, ocupada en su mayor parte por cultivos de vega es un mosaico de abundantes plantaciones forestales de chopo, puntuales plantaciones de pino piñonero, maizales, forrajes, huertas y bosquetes de olmos que sirven de transición entre el ecosistema fluvial y los bosques de encinas o campiñas cerealistas. Este área de transición es de aspecto muy cambiante a lo largo del año según el ritmo de las estaciones y las labores agrícolas siendo el verano la época de mayor atractivo. Aguas abajo de la localidad el pantano de Villagonzalo ha inundado lo que antiguamente debió ser una fértil vega dando lugar a un ambiente palustre de gran valor ecológico. Los bosques de ribera apenas existen y en su lugar se destacan las paredes rocosas y pequeños acantilados de pizarras que se precipitan hasta el agua constituyendo un entorno rupícola de gran interés, sobre todo en la margen izquierda.

 

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